Mi Amigo

p align=”justify”> Mi amigo, un tipo normal, tan normal como un estudiante sin tiempo cuestionando respuestas sin pregunta, a cinco minutos de terminar un examen semestral de matemáticas,  así lo recuerdo yo. Lo conocí un 29 de Febrero (¿Quien lo diría? hasta la fecha es común) mientras iniciaba la segunda semana de clases, no parecía raro al principio, muchos otros cambian de instituto con un poco de tardanza, pero este no era su caso, al ser recibido por el maestro en turno, como cualquier nuevo estudiante se le solicito hablar un poco sobre el, a lo que sin pensar mucho, simplemente miro dudoso al docente, con una ligera sonrisa, y tomo el pupitre ubicado en una esquina trasera del salón, al profesor no le importo esta conducta, a sus compañeros les sorprendió y en mi despertó una curiosidad infinita cual vuelo de mariposa, que de los tres lugares disponibles que rodeaban el suyo, inmediatamente tome uno, para así resolver el misterio. Continuar leyendo


Las Aves de David [In Memoriam Pablo Aguayo]

“Si quieres destruir a un hombre, enséñale a jugar ajedrez”

— Oscar Wilde

Las Aves De David 2

David tiene hambre, lleva días sin más de tres bocados por cada comida. Su rostro va ganando dos huecos obscuros, negros por cierto. Su boca pierde humedad, va ganando la seriedad que de joven no tenía. Las manos se le vuelven secas, largas y viejas, tan secas como este desierto, si las vieras, jurarías que es pianista. A David le gustan las aves, como a mí las mariposas. Tendrá unas seis, nueve, quizá veintitrés amigas, las aves. Cada día vienen unas, se van otras, a él no le importa la verdad. Piensa que él no nació para volar, tampoco para buscar algún par de alas; si el cielo quisiese ser encontrado tendría que buscarlo a él, tal vez David creciese y se olvidase de jugar al escondite. Eso es lo que dice, o por lo menos intenta hacerlo, no es bueno expresando sus ideas, pero ¿Quién quisiera serlo?, eso para nada importa, él intenta ser persona antes que poeta. Continuar leyendo


Nanometraje: ¿Me mata o no me quiere?

petalosEs noche y llueve, me encuentro en mi labor de cuentacuentos. Llueve y es noche, espero terminar pronto ya que tengo sueño. Escucho que en una casa los niños lloran. Yo les canto el cuento del niño que murió cortando pétalos en el patio de recreo. Ahora los niños duermen tranquilamente, excepto uno, él sigue diluyéndose, pensando en que aún le quedaban pétalos por cortar.

¿Quién no quisiera ser lluvia para llorar libremente?

Diego Margo

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